Fuente: servicios.hoy.es
Fecha: 24 Febrero 2006
Una temporada para olvidar
Este domingo se pone fin a una de las peores campañas de los últimos años, sobre todo en caza menor
La temporada regular de caza que está a punto de concluir se cerrará con un balance muy decepcionante en cuanto a los resultados obtenidos en caza menor, mientras que en caza mayor la evaluación final supera el aprobado.
La percepción de los aficionados ha sido que la temporada ha sido aceptable en caza mayor, pero catastrófica en caza menor, siendo determinantes en estos resultados las condiciones climatológicas que se produjeron durante el 2005 y, especialmente, la sequía que sufrió el campo.
La temporada en caza mayor, que concluye este domingo, fue aceptable en el número de piezas tanto en guarro jabalí como en ciervo, pero no tanto en la calidad de las capturas, que en el caso del jabalí estuvo a un nivel medio y no han sido significativas en el caso del ciervo.
La calidad de los trofeos en ciervos se vio mermada con respecto a otras temporadas y conseguir una cabeza en óptimas condiciones se ha convertido en algo complicado. Los animales no estaba tan fuerte como en otras temporadas como consecuencia de la sequía, lo que ha presentado problemas de baja calidad de trofeos que, en muchos casos, presentaban defectos.
En cuanto a la temporada de caza menor, que concluyó el pasado 6 de enero, aunque se prorrogó para la caza del zorzal y la paloma torcaz hasta este domingo, ha sido desastrosa, sobre todo por la baja densidad del conejo y de perdiz roja.
Las previsiones que se manejaban desde la Federación regional no eran nada optimistas sobre la reina de las especies cinegéticas de la región y se han visto cumplidas.
Desde esta página procuramos no ser alarmistas cuando anunciábamos al principio de la temporada de que podíamos estar ante una de las peores temporadas de caza de los últimos años, pero desgraciadamente se han cumplido los presagios y el día a día nos ha confirmado que ha sido una temporada para olvidar.
Esto ha obligado a una gran cantidad de sociedades de cazadores a no abrir sus cotos para cazar, mientras en otros la caza se ha limitado a un día o dos para tratar de dejar la madre suficiente -el número de hembras y machos reproductores- que permitan su repoblación natural.
Respecto a los resultados en otras especies cinegéticas de caza menor, como la liebre, el número de capturas se ha mantenido en la línea de otros años.
Ya han comenzado las pruebas de la vacuna recombinante
Ya han comenzado las pruebas de vacunación en conejos silvestres en condiciones de laboratorio. Estas pruebas se han empezado a efectuar en el Animalario P2 (nivel de protección biológica 2) de la Universidad de León, tras la correspondiente remodelación y posterior autorización para su utilización por parte de la Comisión Nacional de Bioseguridad. Las primeras pruebas realizadas son las de selección de dosis vacunal así como las de difusibilidad del virus recombinante en los conejos vacunados a distintas dosis. Estas pruebas están destinadas a seleccionar la dosis vacunal por conejo, es decir la concentración de virus óptima para conseguir la mejor protección y la difusibilidad adecuada entre conejos vacunados y no vacunados.
En este momento se está realizando la validación de pruebas de laboratorio y, en cuanto a las pruebas sobre animales, los próximos pasos van a ser continuar con las pruebas de vacunación en laboratorio, comprobar la difusibilidad de la vacuna bien por contacto o mediante vectores (pulgas) así como las pruebas de seguridad de la vacuna en gazapos y para depredadores (aves rapaces y linces). Las pruebas de seguridad en gestantes y las de instauración y duración de la inmunidad se están efectuando y son previas a las pruebas de vacunación en campo que darán comienzo en breve.

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