Fuente: servicios.elcomerciodigital.com
Fecha: 23 Febrero 2006
Asturias
La Guardia Civil libera a cinco jabalíes y una corza utilizados para adiestrar perros de caza
En la operación, realizada en Tapia de Casariego, San Martín de Oscos y Castropol, se formularon 71 denuncias
E. C./GIJÓN
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de la Guardia Civil de Oviedo ha llevado a cabo una operación contra el furtivismo en el Occidente asturiano en la que han formulado 71 denuncias por tenencia ilícita de especies cinegéticas con fines de caza y se han decomisado cinco animales salvajes. La 'operación Bris' ha permitido recuperar tres machos y dos hembras de jabalí y una corza. Al parecer, eran utilizados para adiestrar a los perros de caza, según informó el instituto armado en un comunicado.

Desde los primeros días del pasado mes de diciembre, y tras las informaciones e investigaciones de los agentes del Seprona de Vegadeo, se tuvo conocimiento de la existencia de especies cinegéticas en cautividad utilizadas para el adiestramiento de perros de caza. Las pesquisas comenzaron con una intensa vigilancia en las inmediaciones de los lugares donde se sospechaba que estaban los animales. Una vez corroborada la información y la principal hipótesis de trabajo, los agentes procedieron a la inspección de varias cuadras y espacios habilitados en el monte para el cobijo de los animales, previa autorización judicial.

El punto de partida de la investigación, que fue adelantado por EL COMERCIO, fue el pasado día 12, en los montes de la localidad de Lougedo, en el concejo de San Martín de Oscos, se localizó un jabalí de unos ocho meses que presentaba unas marcas en el cuello y en las extremidades superiores debido a las correas que le ponía su propietario cuando lo utilizaba para adiestrar a sus canes. Además, tenía colocada una argolla en el morro. El denunciado, que carece de cualquier tipo de documento que habilite la tenencia del animal, manifestó que la argolla servía para que no le destrozara el lugar donde lo tenía recluido.

Ese mismo día, en una cuadra de Lougedo, se localizó una corza de unos once meses de edad que presentaba marcas en el cuello y en las extremidades y que era utilizada igualmente para la iniciación de los perros en el mundo de la caza. Los propietarios trataron de impedir a los agentes el acceso a las instalaciones e intentaron liberar a la corza para eludir posibles responsabilidades.

Marcas en la piel

En los montes de Castropol, en un espacio habilitado en la parte posterior del domicilio uno de los denunciados, los agentes hallaron dos jabalíes, uno de ellos de unos tres años, con diferentes marcas en el cuello y en las extremidades superiores debido a las correas que su propietario le ponía para el adiestramiento de los perros, careciendo de documentos que acrediten su tenencia.

En Tapia de Casariego, en unas cuadras situadas también detrás de una vivienda, se localizaron dos jabalíes, uno de alrededor de cinco años y otro de tres, cuyo dueño también carecía de documento acreditativa de su pertenencia.

La Guardia Civil ha trasladado los cinco jabalíes a las instalaciones de la Coordinadora para el Estudio y Protección de las Especies Marinas (Cepesma) de Luarca para su recuperación y para que estén a disposición de las consejerías de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras y de Medio Rural y Pesca del Principado.

La corza fue puesta en libertad debido a las recomendaciones veterinarias. La Guardia Civil continúa las investigaciones para localizar más ejemplares en cautividad.

CAUTIVA. La corza hallada en San Martín de Oscos. / E. C.
LA ACTUACIÓN
Investigación: comenzó el pasado mes de diciembre con numerosas vigilancias a distintos cazadores. Los agentes del Seprona buscan más animales.

Inspecciones: se registraron varias cuadras y cobertizos de San Martín de Oscos, Castropol y Tapia de Casariego.

Denuncias: en la 'operación Bris' se han formulado 71 sanciones.

Animales: tenían heridas en el cuello y las extremidades.