Fuente: www.lne.es
Fecha: 3 Enero 2006
El Cuera no da tregua al lobo
Los ganaderos de la sierra no creen que declarar especie cinegética al cánido, como propone el PP, solucione el problema, y piden más cazadores
Llanes, Daniel BÁRBARA
Los ganaderos del Cuera discrepan sobre la posibilidad de declarar al lobo especie cinegética y, de este modo, dar vía libre a las batidas para erradicar a los cánidos en la sierra del Cuera. La semana pasada el PP de Llanes abogó por cambiar la normativa regional de caza para que el lobo pase a estar catalogado como especie cinegética. Los conservadores solicitarán la modificación de la ley de caza a través del Grupo Popular, en la Junta General del Principado de Asturias.

Uno de los ganaderos favorables a la medida propuesta por el PP llanisco es el cabraliego Francisco Soberón, vocal de la Asociación de Pastores y Ganaderos del Oriente de Asturias (APGOA), quien aseguró que «debía estar funcionando ya, porque los cazadores no están dando buenos resultados». A su juicio, lo ideal sería que participaran en las batidas ganaderos, guardas y la Sociedad de Cazadores.

Por su parte, el presidente de la Junta local de Llanes, Eloy Rozada, cree que convertir el lobo en especie cinegética no es la solución. «Cantabria no tiene al lobo como especie cinegética, pero los cazadores sí pueden tirar». Para el ganadero de Porrúa, «primero hay que ver lo que proponen, los pros y los contras. Declarar al lobo especie cinegética no es lo más conveniente». Rozada puso un ejemplo: «El jabalí y el corzo son especies cinegéticas y ahí están, acabando con todo».

Tampoco Ángel Fernández, vicepresidente de APGOA, cree que la solución pase por declarar al lobo especie cinegética. «Tenemos miedo a que se pueda hacer de ella un negocio». Para Fernández, la salida más acertada sería otorgar una autorización a determinadas personas para que éstas pudieran matar lobos. «Hay que dar carta blanca para abatir el lobo. Se debe ir matando a los lobos que matan el ganado doméstico, porque hay lobos que sólo matan animales cinegéticos». En el caso de que se permitiera la caza del lobo, el vicepresidente de APGOA valora que habría que precisar la modalidad. «Matar a rececho, como al venado, no sería la forma más adecuada», sostiene. «Ahora, como se hace con el "raposu", que se puede cazar los domingos, jueves y festivos, sí», matizó.

El PSOE realizó un Plan de Gestión del Lobo, pero no se muestra a favor de convertir la especie en cinegética. Eloy Rozada aseguró que los ganaderos criticaron el plan de los socialistas, pidiendo su revisión para poder hacer las batidas de los cánidos en zonas ganaderas, pero los ganaderos no recibieron ninguna respuesta por parte del PSOE.

Ángel Fernández va más allá. «Dentro del PSOE hay una rama ecologista que puede más que los otros. Incluso, dentro de la propia guardería, hay personas reacias a matar al lobo, como reconocieron los propios guardas y la Consejería de Medio Ambiente».

Transcurrido mes y medio desde el inicio de las cacerías, el pasado 16 de noviembre, los cazadores continúan sin abatir ningún lobo. Para el presidente de la junta local, las condiciones climatológicas no ayudan y la suerte, tampoco. «Somos conscientes de las complicaciones de matar al lobo».

Fernández y Soberón se muestran más críticos. El primero reconoce que abatir un lobo «es difícil, pero está habiendo errores a la hora de cazar. También es verdad que son poca gente, por lo que hay que contratar más personal y ojeadores que avisen a los cazadores».

A su vez, el cabraliego manifestó que desconoce por qué no han abatido ningún cánido, pero «cuando el tiempo está nevado, un buen momento para rastrear las huellas sobre la nieve, no suben. O, por lo menos, no acostumbran a subir. No sé si no funcionan bien o es que son pocos. El caso es que los ganaderos no sabemos nada de ellos».

Los cazadores tienen un sueldo de 810 euros mensuales más una prima de la Consejería de Medio Ambiente de 300 euros cada uno por lobo abatido. En un principio, el contrato fue por un mes y, en el caso de obtener buenos resultados, el contrato podría ser prorrogable a dos más. Pasado ese tiempo, los cazadores ampliaron el tiempo de su contrato. Los ganaderos no creen que el hecho de que no haya habido resultados en el primer mes de cacerías sea por motivos económicos, es decir, para conseguir la ampliación por dos meses más del contrato.

«En absoluto, el sueldo que cobran no es excesivo. Algunos de los cazadores son ganaderos y tienen que pedir ayuda a sus familiares. Además, el trabajo de monte es muy duro», puntualizó el presidente de la junta local.

Por su parte, el vicepresidente de APGOA señaló que «hay gente que dejó de tener ingresos en su trabajo para ir al lobo». Pero Fernández cree que primero lo tenían que haber intentado con ganaderos y cazadores voluntarios, «porque, si ahora contratan ojeadores y éstos no cobran, puede haber problemas».

A su vez, Ángel Fernández dimitió el pasado viernes como vicepresidente de la junta local, alegando presiones políticas.