Fuente: servicios.hoy.es
Fecha: 9 Diciembre 2005
Plasencia
Escenas de caza
Los cazadores de la sociedad local realizan batidas cada puente de diciembre Denuncian la suciedad de Valcorchero, la finca municipal que «está peor que nunca»
PILAR ARMERO/PLASENCIA
Cada puente de diciembre la Sociedad Local de Cazadores organiza dos batidas, de jabalíes y de zorras. La cita comenzó el martes en la umbría de Valcorchero, la finca municipal, en la que abatieron tres guarros y cinco zorras después de estar pateándola desde las diez de la mañana hasta las tres de la tarde, en todo el tramo comprendido entre la ermita y la carretera de Salamanca. Otros años el botín ha sido mejor, llegando a alcanzar hasta la docena de cochinos.

Al campo salieron medio centenar de escopetas, el límite que se impone para preservar las cualidades de esta zona. Las empuñaban aficionados de todas las edades, desde pequeños que han descubierto el gusto por la caza al acompañar a sus mayores hasta brazos expertos en el manejo de armas. «A este deporte se llega cuando se ha mamado desde que eres pequeño. Es raro que alguien lo descubra por casualidad, de repente», cuenta Jesús Hernández, presidente de la Sociedad Local de Cazadores. De ahí que el relevo generacional esté asegurado.

Cazar en Valcorchero se ha convertido para ellos en una tradición que se repite de año en año y que se anuncia con antelación para evitar accidentes con los esparragueros, caminantes y deportistas para quienes el terreno municipal es también destino de su tiempo libre. «Colgamos carteles por la finca y anunciamos la batida a través de los medios de comunicación para evitar problemas».

Una estampa lastimosa

Los cazadores han descubierto este año un Valcorchero demasiado sucio. «Está peor que nunca, vergonzoso», cuenta su representante, que asegura que han visto carros de supermercado, motocicletas quemadas, vallas de obra, restos de botellón en forma de botellas de cristal apiladas en medio de cualquier paraje, jeringuillas... «En parajes que ni te puedes imaginar. Es una lástima».

Evitar estampas de este tipo es tarea de todos, de manera que la sociedad cinegética placentina pide a los ciudadanos que sean cuidadosos y respetuosos con este entorno, patrimonio local, al tiempo que a la administración le demanda más atención para la finca. Es una llamada que no se cansan de hacer, siempre con la misma esperanza de que tras la próxima batida no tengan que volver a hacerlo.