Fuente: servicios.nortecastilla.es
Fecha. 14 Octubre 2005
CULTURA
'Aventuras, venturas y desventuras de un cazador a rabo', vida y naturaleza
En el libro el escritor mezcla los lances de caza con los apuntes biográficos en un estilo terso, coloquial y plagado de fino humor
Texto de/Ramón García Domínguez. Foto de Francisco Ontañón.
El ejercicio físico y el disfrute del campo son, para Delibes, tan importantes como la caza en sí.
LO explica muy bien Delibes en el comentario adjunto a esta crónica: Cuando en 1955 publica su novela 'Diario de un cazador' - cuyo cincuenta aniversario se cumple precisamente este 2005-, su paisano Julián Marías le instó a que escribiera su propio 'diario de caza' sin recurrir a la ficción, sin un personaje vicario como lo había sido Lorenzo en la novela.
Y el novelista le hizo caso: fue apuntando sus correrías por el campo siguiendo el rastro de perdices y liebres y el resultado fue este libro en el que nos cuenta sus «aventuras, venturas y desventuras», igual que si de un caballero andante se tratara. Porque el lector advierte de inmediato que el libro tiene mucho de novelesco, que los lances persiguiendo una patirroja o una rabona adquieren el mismo pulso narrativo que cualquiera de las novelas delibeanas.
Cuadernos de campo
Más que cuadernos cinegéticos, llamaría yo a estos libros de género cuadernos de naturaleza o cuadernos de campo. Porque lo son. Porque Delibes no recoge en ellos exclusivamente lances de caza, sino todas aquellas vivencias y anécdotas que rodean sus jornadas venatorias e incluso la vida cotidiana del escritor.
Leyendo cualquiera de sus libros de caza, de los que la colección 'Todo Delibes' ofrece el próximo sábado el primer título, podemos encontrar apuntes autobiográficos, referencias a amigos, a lugares, reflexiones al hilo de cualquier trance y circunstancia: en resumidas cuentas, pedazos de la vida evocados y contados con la caza como pretexto.
Recogemos en esta misma página un apunte del libro en el que Delibes compara la escopeta de cazar con la pluma de escribir - «soy un cazador que escribe»- , pero podríamos haber seleccionado similar parangón entre la escopeta y la mujer (7 de febrero del 74); comentarios sobre las nieblas de Valladolid (21 de octubre del 71 o 22 de marzo del 72); un panegírico a los 'milagros del sol' (22 de octubre del 72); una reflexión sobre la salida al campo en solitario (4 de noviembre del 71); un canto a la belleza del otoño (22 de noviembre del 73); o un recurrente elogio al comportamiento casi humano de los perros cazadores.
Lo mismo que Lorenzo en 'Diario de un cazador', Delibes rinde cuenta en su cuaderno de campo de cuanto le pasa y de cuanto se le ocurre.
Y todo ello escrito con un estilo terso y coloquial, un fino humor y un continuo homenaje a la naturaleza y a los amigos que comparten con el escritor jornadas inolvidables de caza y campo. En resumidas cuentas: en los libros cinegéticos de Delibes no encontramos únicamente al cazador sino en igual medida al hombre.
En 1977, año en que se publica 'Aventuras, venturas y desventuras de un cazador a rabo', el director Antonio Mercero lleva al cine la novela 'El príncipe destronado', con el título de 'La guerra de papá'; y Josefina Molina hace lo propio con 'El camino', convirtiéndolo en una serie de televisión, galardonada en el Festival de Praga.
Título a título, Delibes se erigirá en el novelista español contemporáneo más vertido a la grande o pequeña pantalla.
Más información en el canal Las Letras de Castilla y León de:
www.nortecastilla.es

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