Fuente: actualidad.terra.es/provincias/alava
Fecha: 15 Agosto 2005

'Iba a ser excepcional. No se veía tanta codorniz desde hace muchos años. Pero la sequía de estos dos meses y la falta de paja en el campo nos han fastidiado'. La decepción de Florencio Markina, biólogo de la Asociación de Cotos de Caza de Álava (ACCA), al afrontar la apertura de la media veda, hoy 15 de agosto, es general entre los aficionados.

'Las expectativas de cantidad han fallado. Hace tres semanas se oía cantar a los machos, pero nos tememos que se han marchado en busca de refugio y comida a otro lado. Posiblemente, a Francia. Aquí se ha cosechado demasiado pronto', se queja el presidente de la Federación Alavesa de Caza, Aitor Martínez Pozuelo.

Como él, más de 8.500 cazadores con licencia podrán salir hoy al alba con sus perros a comprobar si hay o no codorniz. Existen en Álava en la actualidad unos 140 cotos, divididos en dos asociaciones que gestionan alrededor de 241.000 hectáreas.

La novedad más importante de esta media veda, que terminará el próximo 11 de septiembre, es que ya no hay zonas libres para cazar. Todo aquel que no tenga coto se quedará a verlas venir puesto que la nueva norma reguladora de la actividad cinegética había convertido en reservas biológicas todos aquellos terrenos que no eran utilizados por cazadores de manera organizada. Por ejemplo, no se podrá cazar en el municipio de Llodio, en Délica, El Limitado y Nograro. Se trata del 1 por ciento de la superficie del territorio. Los aficionados laudiotarras tramitan crear su propio coto.

La Diputación dispone, sin embargo, de una bolsa de cazadores en la que se inscriben los que lo soliciten que no tengan coto. Todos ellos están obligados a dejar plazas libres.

Resultado irregular

Cada temporada de media veda se capturan en Álava alrededor de 35.000 codornices. El año 1994 fue el más productivo con 54.474 aves mientras que en 1984 sólo se obtuvieron 12.814 piezas. 'Este año calculamos que andaremos por debajo de los dos últimos años que rozan las 25.000 codornices', señala Moncho Aguirrezábal, técnico del servicio de Montes de la Diputación.

Aunque en la media veda hay otras aves como las tórtolas y las torcaces que se pueden capturar, el interés del aficionado se centra en la codorniz. 'Es un ave migratoria que se mueve mucho y tiene un comportamiento muy prolífico. Los machos se aparean con varias hembras y viceversa', indica Aguirrezábal.

Aunque la actividad se debe hacer de sol a sol , el calor de estos días agota a los perros y obliga a madrugar mucho y a volver pronto a casa antes de que el sol apriete. Algunos vuelven al atardecer.

Terra Actualidad - Vocento/VMT