Fuente: www.elmundo-eldia.com
Fecha: 10 septiembre 2005
El conseller Jaume Font podrá clausurar el coto o retirar la licencia del cazador si comprueba que se han empleado cebos envenenados

A D E M A S
Aparece un milano muerto en Santa Maria

PALMA.- El Govern aprobó ayer el proyecto de Ley de Caza y Pesca fluvial de Baleares, cuyo articulado pretende combatir el furtivismo y el uso de veneno para la captura de especies, así como conciliar los intereses de los cazadores con los de los propietarios de fincas rústicas y otros usuarios del entorno rural.

El conseller de Medio Ambiente, Jaume Font, explicó después de la reunión del Consell de Govern que el texto incorpora castigos «muy duros» para las personas que utilicen veneno para cazar y destacó que su departamento no tendrá «ningún problema» en endurecer este apartado si así lo consideran oportuno los grupos parlamentarios.

El Govern «será contundente» a la hora de sancionar las prácticas que impliquen la destrucción de especies amenazadas y el uso de cebos envenenados, dijo Font, que precisó que el proyecto regula el cierre de cotos por este motivo.

El titular de Medio Ambiente especificó que el texto endurece las sanciones por infracciones graves y muy graves, que implicarán la pérdida de la licencia de caza durante un periodo de entre uno y tres años y que, en algunos casos, obligarán a los infractores a superar un examen, informó Efe.

La normativa está encaminada a mejorar la gestión de los terrenos cinegéticos y a superar el anacronismo de la leyes estatales en el ámbito de la caza y la pesca fluvial, que datan de 1970 y 1942, indicó Font, quien confió en que la tramitación parlamentaria del proyecto legal empiece lo antes posible.

Según el conseller, el proyecto normativo hace hincapié en la gestión de los terrenos naturales cinegéticos para preservar el equilibrio de la fauna y facilita la tramitación de la documentación y de los trámites administrativos relativos a la caza. Font puntualizó que el proyecto deja claro el derecho de los propietarios a decidir si sus terrenos son cinegéticos o no y facilita la obtención de rentas a los titulares de fincas mediante la regulación pormenorizada de los cotos intensivos.
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