Fuente: servicios.hoy.es
Fecha: 3 Octubre 2005
Qué hay detrás de sus miradas, detrás de esos ojos que se parecen a grandes olivas negras?

En Extremadura empieza la caza mayor el próximo 8 de octubre. Desde ese día hasta el 19 de febrero, los sábados, domingos y festivos los cazadores podrán hacer la vida imposible a la saltarina cabra montés, al muflón de los cuernos retorcidos, al altivo gamo, al hermoso ciervo, al infantil jabalí, al tierno corzo o al arruí que parece un viejo sabio.

Contaba el escritor Álvaro Cunqueiro (1911-1981) que en los bosques de las Ardenas, que se encuentran entre Francia, Bélgica y Luxemburgo, había un hombre cuyo trabajo era el de ser 'el avisador de la caza'. Su empleo consistía en recorrer los bosques un día antes de que en ellos tuviera lugar una montería. Su indumentaria era peculiar: Iba con un bonete verde en la cabeza, un bastoncillo dorado en la diestra, y una trompeta de plata colgada al cinto. De vez en cuando, en los claros del bosque, tocaba su trompeta y a voz en grito y en latín, avisaba a los animales encantados de que al día siguiente habría caza, y que el lugar reservado para que no recibieran ningún daño era una determinada fuente. Al día siguiente, animales con ojos asustados llenaban la fuente elegida.

Esta provincia es un lugar privilegiado para los cazadores, pero nadie piensa aquí en los pobres animales encantados que tienen que esquivar las balas monte arriba y monte abajo, saltando entre rocas y matas. La verdad es que a más de uno le gustaría ver por la Sierra de San Pedro, por Las Villuercas o por la zona cacereña de la Sierra de Gredos, a funcionarios de la Junta con bonete verde en la cabeza y bastón dorado en una mano, tocando un cornetín de plata para avisar de que vienen los cazadores, explicando a los animales (a los que entiendan) que pueden cobijarse en la Garganta de los Infiernos, en el Río Ruecas o en el Ayuela.